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¿Necesito un descalcificador para la cafetera?

No: un descalcificador de intercambio iónico es la herramienta equivocada. Use un filtro, que reduce la cal sin arrancar los minerales que necesita la extracción.

No, y es un error habitual y caro.

Qué hace un descalcificador doméstico

Intercambia calcio y magnesio por sodio. El agua deja de formar cal porque las sales de sodio permanecen disueltas.

Excelente para una lavadora. Equivocado para el café.

Por qué está mal

Los minerales útiles desaparecen. El magnesio y el calcio se unen a los compuestos aromáticos y los arrastran a la disolución. El agua descalcificada extrae mal: café delgado y hueco, el mismo fallo que con agua destilada.

Ahora hay sodio. Se percibe a concentraciones bajas y se nota como una salinidad tenue y una acidez aplanada.

Así que sale perdiendo en extracción y gana un defecto, a cambio de una protección contra la cal que podía haber conseguido de otra manera.

Qué usar en su lugar

Un filtro. Un cartucho de jarra o un filtro de depósito reduce la dureza carbonatada —la parte que forma cal— y deja los minerales útiles. Unos 30 € al año, y casi duplica la vida de la máquina con agua dura.

Un filtro mineralizador como el cartucho de magnesio de BWT va más lejos: quita dureza y devuelve magnesio.

Si su casa ya tiene descalcificador

Casi todas las instalaciones dejan el grifo de agua fría de la cocina en el circuito sin descalcificar, precisamente porque el agua descalcificada no se recomienda para beber. Llene de ahí, pasando el agua por un filtro.

Última revisión: 9 de agosto de 2026