El Jamaica Blue Mountain se cultiva en una zona delimitada por ley en las Blue Mountains del este de Jamaica, entre unos 900 y 1.700 metros. Es uno de los cafés más caros del mundo, y conviene dejar claro por qué.
El perfil
Excepcionalmente limpio, suave y equilibrado. Acidez suave, cuerpo medio, un dulzor sedoso y — la cualidad que más se menciona — una ausencia total de amargor o aspereza.
No es un café espectacular. Nadie describe el Blue Mountain como si supiera a arándano o a jazmín. Lo que ofrece es refinamiento y equilibrio, que es un logro real y más silencioso.
Por qué cuesta lo que cuesta
Producción minúscula en una zona pequeña delimitada por ley, sobre terreno empinado y difícil.
Costes laborales altos en comparación con casi todos los países productores.
Una demanda enorme desde Japón, que históricamente ha comprado la mayor parte de la cosecha y está dispuesto a pagar.
La reputación, que sostiene buena parte del precio.
Autenticidad
El Jamaica Coffee Industry Board certifica los lotes auténticos, tradicionalmente embarcados en barriles de madera en lugar de sacos. Busque la certificación.
«Estilo Blue Mountain» y «mezcla Blue Mountain» son fórmulas de marketing que no significan que el café venga de la zona.
Una valoración honesta
Es un café muy bueno. A ciegas frente a un etíope, un keniata o un colombiano sobresaliente que cuesta la cuarta parte, casi ningún bebedor de especialidad lo pondría el primero. Su virtud es el equilibrio, y el equilibrio es más difícil de vender que los fuegos artificiales.
Cómo prepararlo
Tueste medio, filtro y extracción suave. Su sutileza no sobrevive a un tueste muy claro ni a una cafetera agresiva.