El debate entre planas y cónicas es real y casi siempre se exagera.
Muelas planas
Dos anillos paralelos; el café se muele entre las caras.
Tendencia: distribución de partículas más estrecha, que da una taza más limpia, más separada, más ácida y de cuerpo más ligero.
Contrapartidas: más retención, más calor generado, normalmente más caras, y necesitan más potencia.
Muelas cónicas
Un cono dentro de un anillo; el café se muele en el hueco anular.
Tendencia: distribución algo más ancha, con más finos, que da más cuerpo y una taza más redonda y más mezclada.
Contrapartidas: menos retención, funcionamiento más frío, más baratas, y se alimentan por gravedad, así que necesitan menos potencia.
Cuánta diferencia hay
Menos de la que se dice. Unas cónicas buenas superan con holgura a unas planas mediocres, y al revés.
La calidad, el tamaño, la alineación y la geometría de las muelas importan más que la forma. Unas planas de 64 mm y unas cónicas de 64 mm de calidad parecida dan tazas que se diferencian de forma sutil.
Para café de filtro en concreto
Las planas van bien con tuestes claros y métodos limpios, donde la claridad es el objetivo.
Las cónicas van bien con tuestes medios, prensa francesa y espresso, donde el cuerpo se agradece.
Ninguna de las dos es un error.
En qué fijarse de verdad al comprar
Calidad de la alineación, tamaño de muela, resolución del ajuste y retención. Eso determina el resultado mucho más que la geometría.
Si dos molinillos están igualados en lo demás, elija aquel que pueda permitirse alinear bien.
Última revisión: 9 de agosto de 2026