Ordenadas para el café, con la advertencia de que el gusto es personal.
Avena, versión barista
La mejor para todo. Espuma casi como la leche de vaca, sabe ligeramente dulce y a cereal sin dominar, y no se corta en un café caliente y ácido.
La bebida de avena normal de supermercado es bastante peor en las tres cosas. La versión barista añade grasa, normalmente aceite de colza, más estabilizantes: esa es toda la diferencia.
Soja, versión barista
Espuma bien y aguanta la estructura. Tiene un sabor propio marcado que a unos les gusta y a otros les estorba. Se corta con más facilidad que la avena en un café muy caliente o muy ácido.
Almendra
Baja en proteína y en grasa, así que espuma poco y de forma frágil. Las versiones barista la mejoran. Su sabor es delicado y se pierde con facilidad.
Coco
Grasa, y forma burbujas grandes e inestables. Sabor fuerte que domina. Bien en una bebida fría, difícil en un capuchino.
Ajustes de técnica
Pare antes: de 55 a 60 °C en lugar de 60 a 65. Las proteínas vegetales se desnaturalizan antes, y la avena recalentada se queda aguada y se separa.
Estire menos, gire más. Las bebidas vegetales cogen aire con facilidad y lo retienen mal.
Sirva enseguida. La espuma vegetal se separa antes que la de leche de vaca.
El corte
Lo provocan la acidez y el calor, no el espumado. Las fórmulas barista están estabilizadas contra ello; las normales se cortan con un espresso caliente de tueste claro.
Última revisión: 9 de agosto de 2026