Kaffa es la región boscosa del suroeste de Etiopía donde se originó Coffea arabica y donde todavía crece silvestre. La palabra café deriva casi con toda seguridad de ahí.
Café de bosque
Una parte importante de la producción de Kaffa es café genuinamente silvestre o semiforestal: árboles que crecen bajo dosel natural y se cosechan en el bosque, no en hileras plantadas.
Eso significa una diversidad genética enorme dentro de un mismo lote — decenas de variedades sin documentar en el mismo saco — y una complejidad que el café de plantación no alcanza.
El perfil
Terroso y floral a la vez, con especia y un matiz herbal característico. Menos bonito de entrada que un Yirgacheffe, y con más capas.
La calidad varía bastante, porque la recolección y el secado en el bosque son más difíciles de controlar que el café de beneficio húmedo.
Por qué importa más allá de la taza
Los bosques de Kaffa son el reservorio genético de toda la especie. Cada variedad comercial de arábica del mundo desciende de una muestra minúscula de esa diversidad, y por eso lo que se conserve aquí tiene consecuencias directas sobre la capacidad del café de sobrevivir al cambio climático y a las enfermedades.
Cómo prepararlo
Filtro y tueste claro. Su complejidad se agradece en una cafetera limpia.