La técnica de la gota Ross (RDT) consiste en añadir un rastro de agua al grano antes de molerlo para eliminar la estática.
La preocupación
Hay quien teme que el agua dentro del molinillo cause óxido, atascos o corrosión.
El orden de magnitud
Una o dos gotas sobre 18 g de grano son unos 0,05 g de agua: alrededor del 0,3 % en peso.
El grano de café retiene de forma natural entre un 2 y un 4 % de humedad, y absorbe más en un día húmedo. Lo que añade el RDT está muy dentro del rango que el grano vive por su cuenta.
Qué ocurre en realidad
El agua se evapora casi al instante en las muelas y se lleva con ella la carga estática. No queda residuo medible.
Un molinillo en un clima húmedo trabaja más mojado que esto todos los días del año.
La precaución que sí importa
No se pase. Una película visible de agua sobre el grano, o un rociado de verdad, es demasiado: eso sí puede apelmazar el café en el conducto y, con los meses, favorecer la corrosión en muelas de acero al carbono.
Use un pulverizador de niebla fina, uno o dos toques, o remueva el grano con el mango húmedo de una cuchara.
Lo que gana
Nada de salpicaduras, nada de café pegado, muchísimos menos grumos y menor retención.
Para la dosis única es casi imprescindible.
Alternativas si aún no lo ve claro
Un vaso dosificador metálico, tocarlo con la mano para descargarlo y un fuelle. Ayudan menos.
El consenso
El RDT lleva más de una década usándose de forma masiva sin un solo caso documentado de daño al molinillo en cantidades sensatas.
Última revisión: 9 de agosto de 2026