No, y merece la pena ser preciso con la distinción porque cambia lo que cabe esperar.
Los números
Espresso: unos nueve bares de presión, de 25 a 30 segundos, en torno al 8-12 % de sólidos disueltos.
Cafetera italiana: uno o dos bares, empujados por la presión de vapor de una base sellada, y una concentración bastante menor.
Nueve bares son los que emulsionan los aceites en crema y extraen los compuestos que definen el espresso. Un bar no.
Lo que sí produce una cafetera italiana
Café fuerte, espeso y concentrado, de cuerpo pesado y acidez baja. Es realmente bueno, y es lo suyo propio: está más cerca de un café de filtro muy cargado que de un espresso.
No hay crema, solo una espuma fina si el café está muy fresco.
La excepción Brikka
La Brikka de Bialetti añade una válvula con contrapeso que retiene la presión y la libera de golpe, y así produce crema de verdad. Se acerca más que ninguna otra cafetera de fuego, y aun así no son nueve bares.
Usar el café de la italiana como sustituto del espresso
Funciona bien en bebidas con leche, que es justo como se usa en las casas de Italia y de España. Un café con leche o un cortado montados sobre café de italiana son del todo legítimos.
Como experiencia de espresso puro no es un sustituto. Y cuesta 25 € en vez de 500 €.
Última revisión: 9 de agosto de 2026