Los sólidos disueltos totales miden todo lo que hay disuelto en el agua, en partes por millón.
El rango
Objetivo de la SCA: en torno a 150 ppm, con un aceptable de 75 a 250.
Por debajo de 50 ppm: demasiado poco para extraer bien. El café sabe aguado y hueco.
Por encima de 300 ppm: extracción dura y calcárea, y cal a toda velocidad.
Por qué la cifra por sí sola no basta
El TDS no dice de qué están hechos esos sólidos.
Un agua con 150 ppm de sulfato de magnesio prepara un café precioso. Un agua con 150 ppm de bicarbonato sódico lo prepara pésimo. Mismo número, resultado opuesto.
Lo que importa es el reparto entre:
Dureza (calcio y magnesio): de 50 a 175 ppm como CaCO₃, es decir, de 5 a 17,5 °fH. Es la que extrae.
Alcalinidad (bicarbonato): en torno a 40 ppm; tampona la acidez y debe quedarse baja.
Sodio: bajo, porque no aporta nada.
Cómo medirlo
Un medidor de TDS cuesta muy poco y lee los sólidos disueltos totales por conductividad.
No le dirá la composición. Para eso necesita tiras de dureza y alcalinidad, que son igual de baratas.
Use las dos cosas.
Dónde resulta de verdad útil
Comprobar que un filtro funciona: el TDS debe bajar de forma medible tras la filtración.
Comprobar la salida de una ósmosis: debería quedar por debajo de 10 ppm antes de remineralizar.
Comparar aguas embotelladas de un vistazo.
El resumen honesto
Ponga el TDS en rango y después preocúpese por la alcalinidad. La alcalinidad es donde falla la mayoría del agua del grifo.
Última revisión: 9 de agosto de 2026