La ceremonia etíope del café — buna — es el rito original del café. Se celebra a diario en las casas y dura entre una y dos horas.
La secuencia
El tueste. El grano verde se lava y se tuesta en una sartén plana sobre brasas, delante de los invitados. La sartén se pasea por la sala para que todo el mundo huela el humo.
La molienda. Tradicionalmente con mortero y mano de madera, un mukecha.
La preparación. En una jebena — una vasija de barro de fondo redondo y cuello largo — que se lleva a ebullición, a veces dos veces, y se vierte desde lo alto en tacitas sin asa.
Tres rondas
Abol, la primera y la más fuerte.
Tona, la segunda.
Baraka, la tercera, cuyo nombre significa bendición.
Marcharse antes de la tercera es una descortesía. La gracia está en la duración, no en la cafeína.
Lo que la acompaña
Incienso encendido todo el rato, hierba fresca esparcida por el suelo y palomitas o cebada tostada para picar.
Hacerla en otro sitio
Una jebena es barata y fácil de encontrar. Lo que no se puede importar son las dos horas.