Casi todos los molinillos que dosifican «automáticamente» lo hacen por tiempo, no por peso. Hacen girar el motor durante un número fijo de segundos y confían en la suerte.
Por qué eso se desvía
La edad del grano. El café recién tostado es más denso y húmedo, y fluye de otra forma que ese mismo café tres semanas después. Los mismos tres segundos entregan un peso distinto.
El tipo de grano. Un tueste claro es más denso que uno oscuro, así que el mismo tiempo da otra masa.
El nivel de la tolva. Una tolva llena empuja sobre las muelas y alimenta más rápido que una casi vacía.
El punto de molienda. Moler más fino es más lento, así que el mismo tiempo entrega menos.
Todo eso suma variaciones de un gramo o más, que sobre una dosis de espresso de 18 g supera el cinco por ciento.
La solución
Pese la dosis. Una báscula de 0,1 g cuesta muy poco y elimina la variable para siempre.
Si su molinillo tiene temporizador, úselo para acercarse y afine luego por peso: muela, pese, y sume o reste una fracción de segundo la próxima vez.
Molinillos que dosifican por peso
Existen y cuestan bastante más. Resuelven el problema de verdad y solo compensan si se mueve mucho volumen.
El punto relacionado
Si sus extracciones varían de un día para otro y usted muele por tiempo, es muy probable que ahí esté la explicación entera, antes de mirar en ningún otro sitio.
Última revisión: 9 de agosto de 2026