Las aguas embotelladas se diferencian en un orden de magnitud en contenido mineral, y la etiqueta se lo cuenta todo.
Qué mirar
Bicarbonato (HCO₃⁻) — la cifra clave. Por debajo de 50 mg/l está bien; por debajo de 30 está mejor. Esto es la alcalinidad, y aplana la acidez.
Calcio + magnesio — juntos dan la dureza. Lo que quiere es moderada: de 20 a 50 mg/l de calcio, más o menos, lo que equivale a unos 5 a 12 °fH.
Residuo seco (TDS) — de 75 a 250 mg/l.
Sodio — bajo. El sodio no aporta nada útil a la extracción.
Qué evitar
Aguas muy mineralizadas — algunas marcas europeas rondan los 300 a 400 mg/l de bicarbonato. Excelentes como agua de mesa, malas para el café, y llenan de cal una máquina en poco tiempo.
Aguas destiladas o «puras» con minerales prácticamente nulos. El café preparado con ellas sale hueco y vacío.
Cómo leer la etiqueta
Toda agua embotellada indica su análisis mineral, normalmente en la contraetiqueta y en mg/l. Compare la cifra de bicarbonato entre unas cuantas marcas de su supermercado y las diferencias sorprenden.
El método práctico
Compre tres botellas de perfiles distintos, prepare el mismo café con cada una y pruébelas una al lado de la otra.
Una será claramente mejor, y casi siempre será la de menos bicarbonato.
Lo que cuesta
Usar agua embotellada a diario sale caro y genera mucho plástico. Es una buena forma de descubrir qué perfil le gusta, y después reproducirlo con un filtro o con una receta.
Última revisión: 9 de agosto de 2026