El caudal es el ritmo al que el espresso llega a la taza, en gramos por segundo y en tiempo real. Las básculas buenas lo calculan y lo muestran durante la extracción.
Por qué sirve
Un peso final y un tiempo final le cuentan lo que ha pasado. El caudal le cuenta lo que está pasando, cuando todavía puede hacer algo con esa información.
Cómo leerlo
Un caudal lento que sube poco a poco y se estabiliza en torno a 1,5 o 2 g/s indica una extracción sana.
Un salto brusco al principio — el caudal se dispara a 3 g/s en los primeros segundos — es canalización. El agua ha encontrado un camino que rodea la pastilla de café. Lo notará en taza como ácido y amargo a la vez.
Un caudal que nunca arranca y se queda por debajo de 0,5 g/s indica atasco.
Por qué supera al cronómetro
Una extracción con canalización puede marcar unos 28 segundos y 36 g perfectamente normales, porque esas cifras son promedios. El caudal muestra la forma de la extracción, que es donde el fallo se ve.
Lo que no sustituye
Un portafiltro sin fondo, que enseña la canalización de forma directa e inequívoca. El caudal la deduce; el cestillo desnudo la muestra.
Entre los dos, el portafiltro enseña más rápido y la báscula se usa a diario.
Qué básculas lo tienen
La Timemore Black Mirror Basic 2, por unos 55 €, es la más barata de las buenas. Acaia y equivalentes cuestan varias veces eso.
Última revisión: 9 de agosto de 2026