El café con mantequilla bate café negro fuerte con mantequilla sin sal y aceite MCT hasta que emulsiona y queda espumoso.
Qué es en realidad
Una bebida muy grasa. Batir es imprescindible: la mantequilla removida se queda flotando como una película. Emulsionada, da una textura untuosa y cremosa, parecida a la de un latte, sin azúcares lácteos.
El origen que se le atribuye
Suele remitirse al té con mantequilla tibetano, que es una tradición real, con mantequilla de yak y sal, pensada para la altitud. Es otra bebida y responde a otra necesidad.
Las promesas de salud
El marketing del café con mantequilla ha prometido más concentración, energía sostenida y pérdida de peso. Esas promesas no cuentan con buena evidencia, y este sitio no es el lugar para dar consejos de nutrición.
Lo que sí es un hecho: es muy denso en calorías, entre unas 200 y 450 según las cantidades, lo que lo acerca más a una comida que a una bebida.
El sabor
Sinceramente agradable si le gustan las cosas untuosas: cremoso, suave, con el amargor del café cortado por la grasa igual que lo corta la leche.
Cómo prepararlo
250 ml de café fuerte, de 10 a 15 g de mantequilla sin sal y una cucharadita de aceite MCT, batidos treinta segundos.