El Ruiru 11 lo lanzó la Estación de Investigación del Café de Kenia en 1985, seleccionado para resistir la enfermedad de la baya del café y la roya, dos plagas que estaban arrasando las fincas keniatas plantadas con SL28 y SL34.
Qué aporta
Resistencia a las dos enfermedades que amenazaban al sector.
Alto rendimiento y un porte compacto que permite plantar denso.
Entre las dos cosas cambiaron la economía de los pequeños productores, que no podían costear los programas de fungicidas que exigen las variedades SL.
La taza
Más limpia y más suave que la del SL28. Le falta la intensidad a grosella negra que hizo famoso al café keniata, y aun así es un café perfectamente bueno: dulce, equilibrado, de acidez moderada.
Esa distancia existe, y es menor de lo que sostienen los puristas. Las condiciones de cultivo y el procesado siguen mandando.
La disyuntiva en la práctica
Kenia lleva cuarenta años equilibrando supervivencia y reputación. Las fincas que mantienen SL28 y SL34 asumen el riesgo sanitario y el coste del fungicida a cambio de una taza superior; las que tienen Ruiru 11 obtienen una cosecha fiable.
Hoy casi todas plantan una mezcla.
El Batian
El sucesor de 2010: también resistente, más alto, y con fama generalizada de catar más cerca de las SL. Va desplazando poco a poco al Ruiru 11 en las fincas centradas en calidad.
Cómo prepararlo
Filtro, tueste claro o medio.