Una receta es la especificación completa de una extracción, y llevarla por escrito es la diferencia entre mejorar y adivinar.
Qué contiene
Dosis — gramos de café. Agua — gramos, y la proporción. Posición de molienda — en su molinillo concreto. Temperatura. Tiempo total. Plan de vertidos — volumen del bloom, número de vertidos, tiempos. Agitación — remociones, remolinos.
Por qué anotarla
El café tiene demasiadas variables para llevarlas en la cabeza, y el bucle de respuesta es lento: se hacen una o dos extracciones al día.
Una receta escrita le permite cambiar una variable y saber qué ha cambiado.
Un ejemplo completo
V60, 15 g de café, 250 g de agua a 94 °C, molienda 22 en un Comandante. Bloom de 45 g, esperar 40 s. Verter hasta 150 g antes de 1:15. Verter hasta 250 g antes de 1:50. Remolino. El drenaje termina a 2:50. Sabor: dulce, naranja, ligera acidez al final.
La próxima vez: un paso más fino de molienda, y nada más.
Guarde la nota de cata
Los parámetros no sirven de nada sin lo que produjeron.
Una receta por café, no una universal
Una receta pertenece a una bolsa concreta. Un keniano de tueste claro y un brasileño de tueste medio piden ajustes distintos, y esperar que una sola receta valga para los dos es la razón por la que mucha gente concluye que su cafetera es irregular.
El mínimo práctico
Dosis, agua, molienda, tiempo y una línea sobre a qué sabía. Una nota en el móvil basta.
Última revisión: 9 de agosto de 2026